Saturday, November 27, 2010
Wednesday, November 17, 2010
Me hacen mal las personas que no pueden ver más allá de los hechos, de la superficie.
Cada vez me doy más cuenta de que yo soy una persona que vive más en el mundo interno que en el externo. No puedo evitar pensar, sobre pensar, sentir, sentir, sentir, evaluar, relacionar, observar, analizar, detallar, distinguir, sacar conclusiones... y volver a sentir. Me sumerjo tanto, tan profundo en mi propio universo, que me cuesta mucho desenvolverme en el mundo físico; no logro unir las ideas con los actos.
Pero esa es mi manera de verlo, y de aprender de él. Le doy más importancia no sólo a lo que está dentro mío sino también a lo que está dentro de cada persona. Es que no somos más que energía flotante, vibrando.
Y me pone mal, muy mal, cuando veo/siento/percibo a alguien que está tan incrustado en ese planeta ilusorio, creyendo todas las mentiras de un tiempo que no existe y el espacio puramente etéreo. ¿Es que no lo ven?
Me pone mal la gente que se aferra de hechos sueltos, al azar, para sacar conclusiones absurdas (y terminar contradiciéndose). Me pone mal cuando perdemos la cordura para diferenciar los límites, y terminamos embarrados en un camino que no era el nuestro. Me pone mal que sigas el camino iluminado por la Luz artificial, sólo porque es más fácil que caminar por la oscuridad hasta encontrar la verdadera Luz, tu propia Luz.
Me pone mal que no sepas ver a través de mí, después de todo...
Pero ahora me doy cuenta. La falta de atención, de memoria, de interés... No es a causa de falta de aprecio o de importancia; es simplemente una manera de ser, de vivir el momento sin mirar el pasado ni el futuro. Y también puedo aprender de eso.
Cada vez me doy más cuenta de que yo soy una persona que vive más en el mundo interno que en el externo. No puedo evitar pensar, sobre pensar, sentir, sentir, sentir, evaluar, relacionar, observar, analizar, detallar, distinguir, sacar conclusiones... y volver a sentir. Me sumerjo tanto, tan profundo en mi propio universo, que me cuesta mucho desenvolverme en el mundo físico; no logro unir las ideas con los actos.
Pero esa es mi manera de verlo, y de aprender de él. Le doy más importancia no sólo a lo que está dentro mío sino también a lo que está dentro de cada persona. Es que no somos más que energía flotante, vibrando.
Y me pone mal, muy mal, cuando veo/siento/percibo a alguien que está tan incrustado en ese planeta ilusorio, creyendo todas las mentiras de un tiempo que no existe y el espacio puramente etéreo. ¿Es que no lo ven?
Me pone mal la gente que se aferra de hechos sueltos, al azar, para sacar conclusiones absurdas (y terminar contradiciéndose). Me pone mal cuando perdemos la cordura para diferenciar los límites, y terminamos embarrados en un camino que no era el nuestro. Me pone mal que sigas el camino iluminado por la Luz artificial, sólo porque es más fácil que caminar por la oscuridad hasta encontrar la verdadera Luz, tu propia Luz.
Me pone mal que no sepas ver a través de mí, después de todo...
Pero ahora me doy cuenta. La falta de atención, de memoria, de interés... No es a causa de falta de aprecio o de importancia; es simplemente una manera de ser, de vivir el momento sin mirar el pasado ni el futuro. Y también puedo aprender de eso.
Monday, November 15, 2010
Rachel Hansen: Look, I know you think she was the one, but I don't. Now, I think you're just remembering the good stuff. Next time you look back, I, uh, I really think you should look again.
Saturday, November 06, 2010
Susanna: Was I ever crazy? Maybe. Or maybe life is.
Crazy isn't being broken or swallowing a dark secret.
It's you or me... amplified.
If you ever told a lie and enjoyed it.
If you ever wished you could be a child forever.
Crazy isn't being broken or swallowing a dark secret.
It's you or me... amplified.
If you ever told a lie and enjoyed it.
If you ever wished you could be a child forever.
Thursday, November 04, 2010
Wednesday, November 03, 2010
Sunday, October 31, 2010
Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien.
(Me olvido muy seguido últimamente)
(Me olvido muy seguido últimamente)
Saturday, October 30, 2010
Cuando todo termina...
sólo queda...
recordar...
los buenos momentos.
Sábados.
Última temporada.
Una vez más.
Lost.
17 hs. por AXN.
sólo queda...
recordar...
los buenos momentos.
Sábados.
Última temporada.
Una vez más.
Lost.
17 hs. por AXN.
Thursday, October 14, 2010
Sunday, October 10, 2010
Todos los domingos nostálgicos.
Y los pensamientos trágicos.
Una noche sin tiempo.
La vida por tan sólo un momento.
Esos sueños que me atormentan de día.
La luz como guía.
Esa foto perfecta nunca tomada.
La libertad olvidada.
La ridícula hipocresía; contradicción del ser.
Un cuerpo dormido sin nada que hacer.
El olor de un personaje nuevo. Inundación.
El sexo como medio de liberación.
Toda la energía contagiada.
Un alma enamorada.
El perfume sólo para mí.
Los vestidos sólo para mí.
Los colores de la tristeza.
Una tarde con la naturaleza.
Una taza de té.
Una niña sin fe.
La música que corta la piel.
La música que se dibuja en papel.
Mis lágrimas como un torrente imperceptible.
Mis sueños como un cuento inaudible.
La razón.
O el corazón.
Y los pensamientos trágicos.
Una noche sin tiempo.
La vida por tan sólo un momento.
Esos sueños que me atormentan de día.
La luz como guía.
Esa foto perfecta nunca tomada.
La libertad olvidada.
La ridícula hipocresía; contradicción del ser.
Un cuerpo dormido sin nada que hacer.
El olor de un personaje nuevo. Inundación.
El sexo como medio de liberación.
Toda la energía contagiada.
Un alma enamorada.
El perfume sólo para mí.
Los vestidos sólo para mí.
Los colores de la tristeza.
Una tarde con la naturaleza.
Una taza de té.
Una niña sin fe.
La música que corta la piel.
La música que se dibuja en papel.
Mis lágrimas como un torrente imperceptible.
Mis sueños como un cuento inaudible.
La razón.
O el corazón.
Friday, October 08, 2010
Para encontrarse, hay que perderse.
Tal vez por eso es que las personas que menos se abren, que menos dejan al mundo entrar en su ser como una ola que rompe contra su frente (por miedo a ahogarse, seguramente), son quienes más dificultades tienen para hallarse. No porque la duda los paralice y eso los haga menos capaces; no porque quien descubre su propia Luz es un ser especial. TODOS pasamos por los mismos obstáculos, todos tenemos el mismo potencial; la diferencia está en cómo cada uno encara lo que tiene en frente. Entonces.
Si no nos adentramos lo suficiente en el laberinto, jamás encontraremos la salida.
Tal vez por eso es que las personas que menos se abren, que menos dejan al mundo entrar en su ser como una ola que rompe contra su frente (por miedo a ahogarse, seguramente), son quienes más dificultades tienen para hallarse. No porque la duda los paralice y eso los haga menos capaces; no porque quien descubre su propia Luz es un ser especial. TODOS pasamos por los mismos obstáculos, todos tenemos el mismo potencial; la diferencia está en cómo cada uno encara lo que tiene en frente. Entonces.
Si no nos adentramos lo suficiente en el laberinto, jamás encontraremos la salida.
Sunday, October 03, 2010
I awake with a new sense of restless desire
for the things I can't have without crossing a line.
And it kills me to know that I'd trade this sickness over the truth of you.
And it seems we would come to appreciate
all the things that stay with us everyday;
but we only see what moves,
and I can't help but notice this new view.
Maybe no one will understand me like you could,
but I need more than to be understood;
the way to crash is to stay in the same direction for good.
There's a thirst and a rat with a leech on its back
that was made to attain what can't be sustained.
And the feelings decay, but the hunger remains
and it drives me to my grave.
for the things I can't have without crossing a line.
And it kills me to know that I'd trade this sickness over the truth of you.
And it seems we would come to appreciate
all the things that stay with us everyday;
but we only see what moves,
and I can't help but notice this new view.
Maybe no one will understand me like you could,
but I need more than to be understood;
the way to crash is to stay in the same direction for good.
There's a thirst and a rat with a leech on its back
that was made to attain what can't be sustained.
And the feelings decay, but the hunger remains
and it drives me to my grave.
Friday, October 01, 2010
Wednesday, September 29, 2010
Tuesday, September 28, 2010
Sunday, September 26, 2010
Friday, September 24, 2010
Che, me pasa algo raro. Como y como, y me lleno; pero me lleno mal, hasta no poder moverme y todo. Y al ratito veo comida y quiero, pero no tengo hambre. Les juro que NO tengo hambre pero me dan MUCHAS ganas de seguir comiendo... Lo que sea que vea; dulce, salado, ¡incluso sushi! (que no me gusta). ¿Qué onda? Mi alma de gorda ataca. O tal vez es ansiedad; no lo sé. No me siento ansiosa (?).
Que alguien me ayuuuude. Hoy comí en el trabajo un enorme plato de pastel de papas y después no podía levantarme de la silla; pero no podía evitar mirar con ganas el paquete de Oreo que me había llevado. Decidí esperar. Pero cuando vi a uno de los chicos de la cocina preparando una ensalada super brillosa con unas hojas verdes hermosas y re suculenta, tuve que pedirle un poco. Y no sólo eso, después sobraron unas frutas cortaditas y también, me las comí todas. Y bueno, ahora me comí todo el paquete de galletitas con un té de Durazno. Y estoy más que satisfecha, pero les aseguro que si aparece alguien con una tira de asado me le tiro encima.
Que alguien me ayuuuude. Hoy comí en el trabajo un enorme plato de pastel de papas y después no podía levantarme de la silla; pero no podía evitar mirar con ganas el paquete de Oreo que me había llevado. Decidí esperar. Pero cuando vi a uno de los chicos de la cocina preparando una ensalada super brillosa con unas hojas verdes hermosas y re suculenta, tuve que pedirle un poco. Y no sólo eso, después sobraron unas frutas cortaditas y también, me las comí todas. Y bueno, ahora me comí todo el paquete de galletitas con un té de Durazno. Y estoy más que satisfecha, pero les aseguro que si aparece alguien con una tira de asado me le tiro encima.
Hoy siento que todo fue mentira. Una mentira que creí como la más ingenua de las niñas.
Y no fueron sus palabras las que me engañaron; fueron sus actos. Esa entrega total a la vida, a los momentos, hacía que el tiempo desapareciera y que cada segundo fuera para siempre; hacía que, como única acompañante de esos momentos, me sintiera única. Pero no; esa entrega total a la vida y a los momentos es su relación con la vida y con los momentos, y con nadie más.
Y esa entrega también es el tomar lo que desee. Acumular recuerdos y fotos y personas y gestos y frases, y apropiárselos... aunque nunca del todo, porque son parte del todo. Mantener la mayor cantidad posible cerca, por las dudas, por si un día. Ser el intérprete de canciones que no escribió. Tener solamente por evitar (¿miedo a?) quedarse sin.
Sus parámetros eran mucho más extensos que los míos, su mundo mucho más grande. Y si bien para cada cosa que consigue puede ser completamente dedicado, es imposible serlo con todas las cosas al mismo tiempo; no se puede mantenertodo, sino solamente lo que se usa...
Todo eso me hace preguntarme cuál es el límite, a partir de dónde existe el verdadero deseo y qué cosas son simplemente parte de una colección. Yo me siento parte de la colección. Me siento como el muñeco de un niño al que el niño intenta enseñarle lo que va aprendiendo (y como no aprendió, al final olvidó y dejó tirado).
Hoy siento que todo fue una mentira porque esa entrega total a la vida y a los momentos es el estar en el pasado presente y futuro al mismo tiempo, y eso no existe. No existe el hacer lo que se debería o lo que se espera de uno o lo que es mejor o lo que está bien. No existe responder a través de la voz de otra persona. No existe el conocimiento del momento adecuado. No existe revivir situaciones. No existe el disfrazar fantasmas del ayer. No existe nada, si no estás sólo vos adentro tuyo.
Y no fueron sus palabras las que me engañaron; fueron sus actos. Esa entrega total a la vida, a los momentos, hacía que el tiempo desapareciera y que cada segundo fuera para siempre; hacía que, como única acompañante de esos momentos, me sintiera única. Pero no; esa entrega total a la vida y a los momentos es su relación con la vida y con los momentos, y con nadie más.
Y esa entrega también es el tomar lo que desee. Acumular recuerdos y fotos y personas y gestos y frases, y apropiárselos... aunque nunca del todo, porque son parte del todo. Mantener la mayor cantidad posible cerca, por las dudas, por si un día. Ser el intérprete de canciones que no escribió. Tener solamente por evitar (¿miedo a?) quedarse sin.
Sus parámetros eran mucho más extensos que los míos, su mundo mucho más grande. Y si bien para cada cosa que consigue puede ser completamente dedicado, es imposible serlo con todas las cosas al mismo tiempo; no se puede mantenertodo, sino solamente lo que se usa...
Todo eso me hace preguntarme cuál es el límite, a partir de dónde existe el verdadero deseo y qué cosas son simplemente parte de una colección. Yo me siento parte de la colección. Me siento como el muñeco de un niño al que el niño intenta enseñarle lo que va aprendiendo (y como no aprendió, al final olvidó y dejó tirado).
Hoy siento que todo fue una mentira porque esa entrega total a la vida y a los momentos es el estar en el pasado presente y futuro al mismo tiempo, y eso no existe. No existe el hacer lo que se debería o lo que se espera de uno o lo que es mejor o lo que está bien. No existe responder a través de la voz de otra persona. No existe el conocimiento del momento adecuado. No existe revivir situaciones. No existe el disfrazar fantasmas del ayer. No existe nada, si no estás sólo vos adentro tuyo.
Thursday, September 23, 2010
Wednesday, September 22, 2010
Iba a escribir cosas lindas. Les iba a contar sobre la nena que me regaló la hoja de Otoño (quesedespidió) más grande del Universo. Les iba a expresar mis ganas de pintar un Caballito de Mar. Les iba a compartir lo lindo de aprender a aprovechar y a disfrutar de la rutina. Les iba a contar de algún pequeño progreso de ideas que ya no me acuerdo.
Pero se me perdió.
Tampoco quiero describir la oscuridad de este momento. Las palabras que se incrustaron en mis ojos y colmaron mi garganta. El silencio y la quietud de mi habitación, en contraste con la música y las voces de afuera, que corren a la velocidad de la droga; las carcajadas, los colores, los olores... El movimiento constante. Todo ese ruido que soy incapaz de traducir en este momento.
Y no quiero jugar a la víctima ni a que el mundo se acaba mañana. No estoy acá para pedir auxilio, ni apoyo ni para que nadie me entienda. (Aunque ninguna de esas me vendría mal)
Que las emociones fuertes me desequilibren no quiere decir que no sepa quién soy (quién es).
Lo que quiero es bloquearlo de mí (ya no en segunda persona, sino en tercera). Quiero borrar todos mis intentos de encontrar seguridad, en el aire en que estoy parada. Quiero dejar de mentirme, de creer que no me alcanza conmigo, de que necesito más.
Quiero volver a mí.
Pero se me perdió.
Tampoco quiero describir la oscuridad de este momento. Las palabras que se incrustaron en mis ojos y colmaron mi garganta. El silencio y la quietud de mi habitación, en contraste con la música y las voces de afuera, que corren a la velocidad de la droga; las carcajadas, los colores, los olores... El movimiento constante. Todo ese ruido que soy incapaz de traducir en este momento.
Y no quiero jugar a la víctima ni a que el mundo se acaba mañana. No estoy acá para pedir auxilio, ni apoyo ni para que nadie me entienda. (Aunque ninguna de esas me vendría mal)
Que las emociones fuertes me desequilibren no quiere decir que no sepa quién soy (quién es).
Lo que quiero es bloquearlo de mí (ya no en segunda persona, sino en tercera). Quiero borrar todos mis intentos de encontrar seguridad, en el aire en que estoy parada. Quiero dejar de mentirme, de creer que no me alcanza conmigo, de que necesito más.
Quiero volver a mí.
Saturday, September 18, 2010
Friday, September 17, 2010
Quiero llorar mil cosas y que me mires a los ojos. Pero cuando estoy con vos se desvanece todo mal que hay en mí. Ya no hay tristeza y el dolor parece que nunca existió. Es cuando no estás que caigo en un profundo sueño, de esos en que soy partícipe pero me es casi imposible participar. Es cuando te vas que me invade el miedo, carcomiendo mis huesos despacito. Y pierdo las fuerzas, incluso para quererte.
Soy testigo oculto de todas tus mujeres, y a veces me dan ganas de clavarme lápices en los ojos. O guardar mi corazón en otro lado por un rato; tal vez cantarle una canción para que duerma su inocencia.
Soy el borrador de todos tus defectos, para que dibujes y borres y vuelvas a dibujar, para que taches todo eso de lo que te arrepientas aunque termines rompiendo la hoja en blanco en que me convertí.
Soy, a veces, el refugio que en ningún lado encontrás; me convierto en ese lugar cálido y acogedor que tanto necesitás. Pero sabemos que no me puedo controlar, y tal vez te acabes por quemar.
Soy todo aquello que esperás, y te lo doy aunque en realidad sea incapaz.
Quiero mostrarte mis sentimientos, y a cambio me mostrás lo equivocada que estoy.
Quiero llorar mil cosas y que me mires a los ojos. Pero ahora recuerdo que nunca me quisiste ver.
And that's enough for today.
Soy testigo oculto de todas tus mujeres, y a veces me dan ganas de clavarme lápices en los ojos. O guardar mi corazón en otro lado por un rato; tal vez cantarle una canción para que duerma su inocencia.
Soy el borrador de todos tus defectos, para que dibujes y borres y vuelvas a dibujar, para que taches todo eso de lo que te arrepientas aunque termines rompiendo la hoja en blanco en que me convertí.
Soy, a veces, el refugio que en ningún lado encontrás; me convierto en ese lugar cálido y acogedor que tanto necesitás. Pero sabemos que no me puedo controlar, y tal vez te acabes por quemar.
Soy todo aquello que esperás, y te lo doy aunque en realidad sea incapaz.
Quiero mostrarte mis sentimientos, y a cambio me mostrás lo equivocada que estoy.
Quiero llorar mil cosas y que me mires a los ojos. Pero ahora recuerdo que nunca me quisiste ver.
And that's enough for today.
Wednesday, September 15, 2010
Sunday, September 12, 2010
Saturday, September 11, 2010
Llegué a casa tarde. Me tiré en la cama y recordé que hacía mucho tiempo no veía a mi gatito. Me sentí culpable. "Debe estar abajo de la cama", pensé; me levanté, me agaché y ahí lo vi: Almendra. Estiré mis manos abiertas para recibirlo, y él se refugió en ellas, todo pequeñito hecho una bolita, como la primera vez que lo agarré cuando lo encontré.
En ese momento de paz, me desperté. Y, a pesar de la tristeza de encontrarme con una realidad distinta, me quedé con la sensación de que está. No lo veo hace mucho pero está ahí, abajo de mi cama; y tal vez incluso me recuerda.
En ese momento de paz, me desperté. Y, a pesar de la tristeza de encontrarme con una realidad distinta, me quedé con la sensación de que está. No lo veo hace mucho pero está ahí, abajo de mi cama; y tal vez incluso me recuerda.
Jefe - ¿Y vos...? ¿Tenés alguna "onda"?
Yo - Nop. Bah, la mía...
Jefe - Pero vos tenés una onda particular; no tanto como Cami, que es más "metalera", pero sos así como rara.
¿No sos punk? ¿O hardcore? ¿O algo así?
Yo - No; pero al mismo tiempo, soy todo a la vez. No me gusta encerrarme en un sólo concepto; al contrario, mi concepto es no tener concepto.
Ahora pienso: Debería haberle respondido: "Soy etérea" y fundaba una nueva tribu urbana (?).
Yo - Nop. Bah, la mía...
Jefe - Pero vos tenés una onda particular; no tanto como Cami, que es más "metalera", pero sos así como rara.
¿No sos punk? ¿O hardcore? ¿O algo así?
Yo - No; pero al mismo tiempo, soy todo a la vez. No me gusta encerrarme en un sólo concepto; al contrario, mi concepto es no tener concepto.
Ahora pienso: Debería haberle respondido: "Soy etérea" y fundaba una nueva tribu urbana (?).
Friday, September 10, 2010
Thursday, September 09, 2010
Tuesday, September 07, 2010
Cuando salí, estaba famélica. Vale decir que si no me desmayaba del hambre, me desmayaba del pinchazo; pero me salvé de ambas, y tenía el trámite casi terminado, lo cual también era bastante productivo.
En el trabajo, al cual se suponía que asistiría luego de sacar el simple turnito, a eso de las 12 am, me habían dicho que ya no fuera porque ya no tenía sentido... Otra cosa buena, porque me daba tiempo para ir a visitar a una amiga antes de que saliera para la facu y de aprovechar para hacer unas cositas que me quedaban cerca de su casa.
La cosa es que, a partir de ahí, el día mejoró cada vez más. Almorzamos lo más simple y más rico del mundo, charlamos sin parar desde que llegué hasta que nos despedimos... Y fue genial. Pero no el genial sarcástico de antes; genial en serio. Todas mis energías se renovaron. E incluso cuando me despedí de ella, aún pude seguir disfrutando sola, haciendo cositas para mí. Y me compré cositas; entre ellas unas galles para merendar. Y llegué a casa, me preparé un té con leche y merendé mucho (además de todo lo que había comido ya, mi hambre no paraba.) Y puse los Beatles y encendí un sahumerio. Y me bañé, y escribí todo esto en toalla, mientras escuchaba Mika y luego Imogen Heap. Y ahora me voy a cenar la comidita que dejó preparada mi madre, y a dormir, y a soñar.
Y qué lindo no tener miedo de soñar.
En el trabajo, al cual se suponía que asistiría luego de sacar el simple turnito, a eso de las 12 am, me habían dicho que ya no fuera porque ya no tenía sentido... Otra cosa buena, porque me daba tiempo para ir a visitar a una amiga antes de que saliera para la facu y de aprovechar para hacer unas cositas que me quedaban cerca de su casa.
La cosa es que, a partir de ahí, el día mejoró cada vez más. Almorzamos lo más simple y más rico del mundo, charlamos sin parar desde que llegué hasta que nos despedimos... Y fue genial. Pero no el genial sarcástico de antes; genial en serio. Todas mis energías se renovaron. E incluso cuando me despedí de ella, aún pude seguir disfrutando sola, haciendo cositas para mí. Y me compré cositas; entre ellas unas galles para merendar. Y llegué a casa, me preparé un té con leche y merendé mucho (además de todo lo que había comido ya, mi hambre no paraba.) Y puse los Beatles y encendí un sahumerio. Y me bañé, y escribí todo esto en toalla, mientras escuchaba Mika y luego Imogen Heap. Y ahora me voy a cenar la comidita que dejó preparada mi madre, y a dormir, y a soñar.
Y qué lindo no tener miedo de soñar.
Hoy estuve en un bendito hospital tramitando la bendita libreta sanitaria. Resulta que fui a sacar el turno para que (según tenía entendido) dentro de unos 4 meses me sacaran sangre y recién ahí me dieran el papelito...
Bueno. Llamé cuando me levanté, para serciorarme de que el horario era el adecuado. "9:30 tenés que estar acá", me dijo la mujer por teléfono, y me cortó.
Ok, 9:45 estaba ahí preguntándole a otra mina a dónde tenía que ir. "Hacé la fila que está acá afuera", me dijo, señalando hacia su derecha con el brazo muy estirado para mi gusto. Y sí, efectivamente, la fila era larguísima.
Fui muy obediente hasta el final, le di play a un disco de Paul, y me quedé ahí paradita. Luego de como media hora, ya medio asombrada de que la fila no avanzara nunca, me vengo a enterar de que recién a las 11 se dignarían a EMPEZAR a dar los turnos... "Genial, una hora más acá parada, y con el hambre que tengo; simplemente genial. Pero bueno, a tomarse las cosas con calma, a no desesperar. Me pasa por nunca cumplir con estas cosas; una vez que las hago, se me junta todo. En fin."
Había dos chicos de mi edad atrás mío, que no paraban de hablar; yo no los escuchaba, pero los sentía. Y había uno un poco más grande, con rastas, atrás de ellos. Y creo que no registré a nadie más por el momento. Me sumergí en mis pensamientos, que ni sé a dónde me llevaron ya. 10:50 yo ya estaba mordiéndome la pielcita de los dedos, cansada de estar parada y ya con retorcijones en el estómago. Un ratito después, empezó a moverse la fila, muuuuuy de a poco.
En un momento se acercó un chico y nos dijo que si estábamos en ayunas podíamos sacarnos sangre hoy mismo, así adelantábamos un paso largo. Pasaron entonces primero quienes no estaban en ayunas, sólo a llevarse un turno para volver otro día a que los pinchen. En ese momento creo que fue, que los dos chicos de atrás mío se pusieron a hablar con el otro chico de atrás de ellos, quien se dio cuenta de que no tenía uno de los papeles necesarios, y que por lo tanto había hecho toda la fila durante todas esas horas... en vano; y se tuvo que ir. Ahí fue cuando yo dude, porque tampoco tenía uno de los papeles; pero recordé que la mujer por teléfono no me había pedido más que el que tenía y, aunque dudé, seguí esperando con esperanzas.
Eran las 12:15 y yo recién estaba llegando a la misma puerta donde le pregunté a la mina dónde tenía que ir. Después de casi 3 horas parada, cada vez con más hambre, llegó mi turno. Por suerte no necesitaba más de lo que tenía. La mujer me dio unos papeles, mientras hablaba con otra sobre cualquier cosa, y me dijo "Con esto te sacás sangre en el laboratorio." (Mis pensamientos: "Ah, ¿no me van a sacar acá? Genial.") y continuó "Empiezan a sacar a la 1" (Mis pensamientos: "¿QUÉ? Ah, no...") y continuó: "Tenés que pedir número por allá" y señaló un punto imaginario, más lejano que el primero. Mi respuesta: Bueno... Muchas gracias.
Me dirigí al laboratorio, pregunté por los números y me dijeron que hiciera la fila. Busqué la fila, y me encontré con una tanto o más larga que la anterior. "Esto se pone cada vez mejor" pensé. Y también pensé que ya que estaba haciendo una fila, no necesitaría ningún número. Muy ingenua, le di play a un disco de QOTSA; y ya sin importarme nada y sin muchas esperanzas, me senté en el piso sucio. Lo que no esperaba era que una chica muy bien vestida me acompañara. Eso me gustó.
Como me habían dicho, recién a la 1 empezó a moverse la fila. Y resultó ser que ésta era tan sólo para recibir un bendito número... "Mirá vos. Este tiene que ser el peor día." Ya ni sé a qué hora me dieron el 702, cuando la máquina iba por el 667. Y no sólo eso, sino que avanzaba muuuy lento, para variar.
Me tiré al piso, que era lo único que podía amar en ese momento; los pies me mataban. Y después de un ratito conseguí un asiento. SIIIIIIIIIIIII.
Los chicos que habían estado atrás mío, ahora estaban en frente, todavía hablando y riendo. Y ahora se había sumado una chica muy bonita. Y acá viene una de las cosas productivas de la mañana: Verla reír.
Sí, entre medio de todas las caras dormidas, o sumergidas en sus preocupaciones, o ya muy impacientes, cansadas... Estaban ellos, y ella. Resulta que había quedado justo en el medio de ellos dos, que hablaban mirándose por detrás de ella, que estaba inclinada hacia adelante. Yo, de frente, la miraba. Sonaba Incubus en ese momento, y no pude evitar sonreír una y otra vez, observando cómo ella no podía evitar sonreír una y otra vez, escuchando a los chicos reír atrás de ella. Primero se tapaba la boca, y disimulaba un poco; pero su sonrisa era cada vez más grande; y llegó al punto de soltar carcajadas. Yo también, primero miraba de reojo y sonreía; hasta que la situación me colmó y los labios me llegaban a las orejas de tanto amor...
Y sí, es que después de soportar toooodas esas horas entumecida por dentro y por fuera, me apropié de ese momento, que valió la pena y mucho más. Sin darme cuenta, llegó mi turno, como a las 14:20; y a las 14:23 ya estaba afuera, sonriente.
Ya había pasado todo; pero esas sonrisas se habían quedado conmigo.
[Nota: Si alguien llegó hasta acá y todo lo que leyó le pareció tedioso, genial; eso significa que pude transmitir el aburrimiento que sentí esta mañana.]
Bueno. Llamé cuando me levanté, para serciorarme de que el horario era el adecuado. "9:30 tenés que estar acá", me dijo la mujer por teléfono, y me cortó.
Ok, 9:45 estaba ahí preguntándole a otra mina a dónde tenía que ir. "Hacé la fila que está acá afuera", me dijo, señalando hacia su derecha con el brazo muy estirado para mi gusto. Y sí, efectivamente, la fila era larguísima.
Fui muy obediente hasta el final, le di play a un disco de Paul, y me quedé ahí paradita. Luego de como media hora, ya medio asombrada de que la fila no avanzara nunca, me vengo a enterar de que recién a las 11 se dignarían a EMPEZAR a dar los turnos... "Genial, una hora más acá parada, y con el hambre que tengo; simplemente genial. Pero bueno, a tomarse las cosas con calma, a no desesperar. Me pasa por nunca cumplir con estas cosas; una vez que las hago, se me junta todo. En fin."
Había dos chicos de mi edad atrás mío, que no paraban de hablar; yo no los escuchaba, pero los sentía. Y había uno un poco más grande, con rastas, atrás de ellos. Y creo que no registré a nadie más por el momento. Me sumergí en mis pensamientos, que ni sé a dónde me llevaron ya. 10:50 yo ya estaba mordiéndome la pielcita de los dedos, cansada de estar parada y ya con retorcijones en el estómago. Un ratito después, empezó a moverse la fila, muuuuuy de a poco.
En un momento se acercó un chico y nos dijo que si estábamos en ayunas podíamos sacarnos sangre hoy mismo, así adelantábamos un paso largo. Pasaron entonces primero quienes no estaban en ayunas, sólo a llevarse un turno para volver otro día a que los pinchen. En ese momento creo que fue, que los dos chicos de atrás mío se pusieron a hablar con el otro chico de atrás de ellos, quien se dio cuenta de que no tenía uno de los papeles necesarios, y que por lo tanto había hecho toda la fila durante todas esas horas... en vano; y se tuvo que ir. Ahí fue cuando yo dude, porque tampoco tenía uno de los papeles; pero recordé que la mujer por teléfono no me había pedido más que el que tenía y, aunque dudé, seguí esperando con esperanzas.
Eran las 12:15 y yo recién estaba llegando a la misma puerta donde le pregunté a la mina dónde tenía que ir. Después de casi 3 horas parada, cada vez con más hambre, llegó mi turno. Por suerte no necesitaba más de lo que tenía. La mujer me dio unos papeles, mientras hablaba con otra sobre cualquier cosa, y me dijo "Con esto te sacás sangre en el laboratorio." (Mis pensamientos: "Ah, ¿no me van a sacar acá? Genial.") y continuó "Empiezan a sacar a la 1" (Mis pensamientos: "¿QUÉ? Ah, no...") y continuó: "Tenés que pedir número por allá" y señaló un punto imaginario, más lejano que el primero. Mi respuesta: Bueno... Muchas gracias.
Me dirigí al laboratorio, pregunté por los números y me dijeron que hiciera la fila. Busqué la fila, y me encontré con una tanto o más larga que la anterior. "Esto se pone cada vez mejor" pensé. Y también pensé que ya que estaba haciendo una fila, no necesitaría ningún número. Muy ingenua, le di play a un disco de QOTSA; y ya sin importarme nada y sin muchas esperanzas, me senté en el piso sucio. Lo que no esperaba era que una chica muy bien vestida me acompañara. Eso me gustó.
Como me habían dicho, recién a la 1 empezó a moverse la fila. Y resultó ser que ésta era tan sólo para recibir un bendito número... "Mirá vos. Este tiene que ser el peor día." Ya ni sé a qué hora me dieron el 702, cuando la máquina iba por el 667. Y no sólo eso, sino que avanzaba muuuy lento, para variar.
Me tiré al piso, que era lo único que podía amar en ese momento; los pies me mataban. Y después de un ratito conseguí un asiento. SIIIIIIIIIIIII.
Los chicos que habían estado atrás mío, ahora estaban en frente, todavía hablando y riendo. Y ahora se había sumado una chica muy bonita. Y acá viene una de las cosas productivas de la mañana: Verla reír.
Sí, entre medio de todas las caras dormidas, o sumergidas en sus preocupaciones, o ya muy impacientes, cansadas... Estaban ellos, y ella. Resulta que había quedado justo en el medio de ellos dos, que hablaban mirándose por detrás de ella, que estaba inclinada hacia adelante. Yo, de frente, la miraba. Sonaba Incubus en ese momento, y no pude evitar sonreír una y otra vez, observando cómo ella no podía evitar sonreír una y otra vez, escuchando a los chicos reír atrás de ella. Primero se tapaba la boca, y disimulaba un poco; pero su sonrisa era cada vez más grande; y llegó al punto de soltar carcajadas. Yo también, primero miraba de reojo y sonreía; hasta que la situación me colmó y los labios me llegaban a las orejas de tanto amor...
Y sí, es que después de soportar toooodas esas horas entumecida por dentro y por fuera, me apropié de ese momento, que valió la pena y mucho más. Sin darme cuenta, llegó mi turno, como a las 14:20; y a las 14:23 ya estaba afuera, sonriente.
Ya había pasado todo; pero esas sonrisas se habían quedado conmigo.
[Nota: Si alguien llegó hasta acá y todo lo que leyó le pareció tedioso, genial; eso significa que pude transmitir el aburrimiento que sentí esta mañana.]
Sunday, September 05, 2010
Me encanta escribir sin saber lo que mis dedos dirán a continuación.
Últimamente es siempre así. Pero no tanto acá, sino acá.
Últimamente es siempre así. Pero no tanto acá, sino acá.
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